Cómo el conflicto en Oriente Medio puede acabar afectando a tu hipoteca

Cuando las decisiones de Donald Trump se cuelan en tu cuota

Vaya semanitas que llevamos.

Enciendes la tele y aparece una lista de países en auténticos problemas, bombardeos, muertes, guerras, amenazas y venganzas. Los protagonistas de tan tristes imágenes: EEUU, Irán, Israel, Líbano, , Dubai o Arabia Saudí, entre otros. Lo normal es pensar en geopolítica, petróleo y titulares bastante intensos. Pero lo que a veces no se piensa es en tu propia hipoteca o en como este lio te puede hacer perder la vivienda que andabas buscando por no planificar.

En economía y en el mundo, para bien o para mal, todo está conectado y cuando cae la primera ficha del dominó es difícil parar las que vienen a continuación. Ya hablamos hace un tiempo del impacto de la elección de Donald Trump en tu hipoteca y de todos los problems & marrones que podían suceder. E Irán estaba en todas las apuestas. El problema es que cuando un conflicto internacional empieza a afectar a la energía, al comercio y a la inflación, el impacto puede terminar llegando al precio del dinero. Es decir, a algo tan cotidiano como la cuota mensual de una hipoteca.

Parece un problema lejano, pero no lo es. Es como cuando sube el precio de la gasolina: al principio parece que solamente hace que te salga más caro el mismo trayecto… hasta que te das cuenta de que también afecta a muchas otras cosas.

El conflicto ya no es solo militar: también es económico

La guerra en Oriente Medio ha entrado ya en su tercera semana y el impacto ya no se limita al terreno militar. Cada vez afecta más a la energía, el transporte y el comercio internacional.

El epicentro económico de todo esto está en un punto muy concreto del mapa: el estrecho de Ormuz, el paso marítimo entre Irán y Omán por el que normalmente circula cerca del 20 % del petróleo mundial.

Dicho de forma sencilla: si el petróleo del mundo tuviera una autopista principal, sería esa. Y ahora mismo esa autopista tiene más tensión que la Ronda de Dalt un lunes a las ocho de la mañana.

Cuando esa arteria energética se complica, los mercados reaccionan rápido.

El petróleo Brent llegó a superar los 119 dólares por barril en los primeros días de la escalada. Después se ha moderado un poco, pero sigue moviéndose alrededor de los 105 dólares.

Y cuando el petróleo sube, hay una palabra que vuelve a aparecer en todas las reuniones de economistas: inflación. Esa invitada incómoda que pensábamos que ya se iba de la fiesta… pero que siempre encuentra la forma de quedarse un rato más.

¿Situación preocupante?

Pero… qué está pasando exactamente en Oriente Medio

Para entender por qué esto puede acabar influyendo en las hipotecas, primero hay que entender qué está pasando realmente en la región. Y no es fácil ya que es un espacio històricamente convulso.

La escalada actual empezó a finales de febrero con ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán, dentro de una estrategia que Washington ha presentado como un intento de frenar el programa nuclear iraní.

Y esta es una de las claves de fondo del conflicto. El programa nuclear de Irán. El país tiene desde hace años un programa nuclear oficialmente civil —para energía e investigación—, pero se cree que ha llegado a enriquecer uranio hasta niveles cercanos a los necesarios para fabricar un arma nuclear. Eso ha generado una gran desconfianza en Occidente y especialmente a Israel, al que no les mola nada que su vecino disponga de una potencial bomba capaz de reducir Tel Aviv a cenizas .

Asai pues Estados Unidos e Israel sostienen que el objetivo es impedir que Irán llegue a tener esa bomba nuclear (aunque EEUU tiene cientos de ellas), lo que cambiaría completamente el equilibrio de poder en Oriente Medio. Irán, por su parte, defiende que su programa tiene fines civiles y acusa a Washington y a Tel Aviv de utilizar esa amenaza como justificación para presionar y debilitar al país en la región.

Irán respondió con ataques indirectos a través de aliados regionales y con operaciones contra infraestructuras estratégicas en el Golfo.

Y ahí empezó el terrible efecto dominó.

Cronologia rápida del conflicto

Para entender cómo hemos llegado hasta aquí, esta es la línea temporal de los principales acontecimientos de las últimas semanas.

28 de febrero: Estados Unidos e Israel lanzan ataques contra varias instalaciones estratégicas en Irán, incluyendo infraestructuras vinculadas al programa nuclear y asesinar al líder supremo de Irán, Alí Jameneí. Boom, estamos a las puertas de otra guerra.

1–2 de marzo: Irán responde prometiendo represalias y activa a aliados regionales. Comienzan ataques indirectos contra intereses occidentales en Oriente Medio.

3 de marzo: La Agencia Internacional de la Energía Atómica confirma daños en instalaciones nucleares iraníes tras los bombardeos. La tensión diplomática aumenta y varios países piden contención.

4–5 de marzo: Israel intensifica ataques contra posiciones de Hezbollah en Líbano, aliado clave de Irán. El conflicto deja de ser un enfrentamiento directo entre dos países y empieza a expandirse por la región. Irán ataca edificios civiles en Dubai.

6 de marzo: Irán amenaza con bloquear el estrecho de Ormuz, el paso marítimo por el que circula aproximadamente el 20 % del petróleo mundial. El riesgo energético empieza a preocupar seriamente a los mercados. Miles de personas quedan atrapadas en diversos países.

7–8 de marzo: Se producen ataques contra infraestructuras estratégicas en el Golfo Pérsico. Irán apunta a objetivos vinculados a aliados de Estados Unidos, incluyendo zonas logísticas y energéticas en Emiratos Árabes Unidos. Las conexiones aéreas se ven resentidas en todo el mundo.

9–10 de marzo: El conflicto empieza a tener impacto económico real. El petróleo se dispara y el Brent supera los 119 dólares por barril. Los mercados reaccionan con fuertes movimientos y aumenta la volatilidad. Aqui ya se ve venir la terrible y esperable subida de la gasolina. EEUU insta a todos sus ciudadanos a irse de todos los países situados en el conflicto.

10–11 de marzo: El Euríbor registra su mayor subida diaria en casi dos décadas, reflejando el nerviosismo de los mercados financieros ante el riesgo de una nueva crisis energética. En la oficina de h2b casi nos da un infarto.

12–13 de marzo: Tras la subida brusca, el Euríbor también sufre fuertes correcciones en días posteriores. Los mercados muestran una gran volatilidad mientras intentan evaluar el impacto real del conflicto. El auténtico Dragon Khan de los tipos de interés.

14–17 de marzo: La tensión sigue elevada en la región y el precio del petróleo continúa moviéndose en niveles altos. Mientras tanto, el Euríbor de marzo se sitúa provisionalmente en el 2,367 %, con movimientos diarios superbruscos.
Sabemos lo que ha pasado hasta hoy. Pero no tenemos ni remota idea de lo que pasará mañana.

¿Qué motivos tiene cada país en este conflicto?

Aunque pueda parecer un conflicto caótico, en realidad cada actor tiene intereses bastante claros.

Estados Unidos

La administración estadounidense busca limitar el programa nuclear iraní y reforzar su influencia en la región, además de proteger aliados estratégicos como Israel. También hay un componente de política interna y de liderazgo internacional a la par que intentar diezmar a otras potencias.

Israel

Israel considera a Irán su principal amenaza estratégica. Por eso ha intensificado los ataques contra Hezbollah en Líbano, que actúa como brazo regional de Teherán. La lógica israelí es clara: debilitar a los aliados de Irán antes de que puedan abrir nuevos frentes.

Irán

Irán no tiene la misma capacidad militar directa que Estados Unidos o Israel, pero sí tiene capacidad de desestabilizar la región. Su estrategia pasa por:

  • presión sobre rutas energéticas
  • ataques indirectos a aliados occidentales
  • aumentar el coste económico del conflicto

Entre otras cosas, atacando centros logísticos y financieros como Dubái.

Si quereis profundizas os dejamos este video del Canal de Youtube de Memorias de Pez que os explicará fantásticamente la situación en profundidas.

El efecto dominó: de la guerra al BCE

El camino que conecta un tremendo problema geopolítico con una hipoteca en España funciona más o menos de la siguiente manera:
1. Energía más cara. La base de todo.
2. Inflación ascendente y más persistente
3. Bancos centrales más prudentes
4. Tipos de interés más altos o durante más tiempo
5. Hipotecas más caras

Hasta hace pocas semanas muchos analistas esperaban que 2026 fuera un año de bajadas de tipos en Europa. La inflación se había moderado y el Banco Central Europeo tenía margen para relajar su política monetaria. Eramos felices.

Pero cuando el petróleo vuelve a subir con fuerza, esas expectativas empiezan a cambiar.

Y el primer indicador que suele reflejarlo es el Euríbor. Algo así como el termómetro del precio del dinero en Europa.

El Euríbor Khan

Los mercados financieros suelen ser los primeros en reaccionar cuando aparece incertidumbre económica. Y en el caso de las hipotecas, el indicador que mejor refleja ese nerviosismo es el Euríbor, referencia de la mayoría de préstamos variables en España.

A 16 de marzo de 2026, la media provisional del Euríbor de marzo se sitúa en el 2,367 %, tras diez días de cotización.

Puede parecer poca cosa, pero en el Euríbor las variaciones suelen ser muy pequeñas. Por eso, cuando vemos cambios de varias centésimas en pocos días, suele ser señal de que los mercados están mirando las noticias con el café en una mano… y el botón de “vender” en la otra.

Durante marzo, de hecho, el Euríbor ha vivido algunos de los movimientos diarios más bruscos de la historia: subidas fuertes seguidas de caídas rápidas al día siguiente. Concretamente subio 0,185 puntos

Es el equivalente financiero a mirar las noticias cada mañana y pensar: “a ver qué ha pasado hoy”.

Dicho de otra forma: el Euríbor no reacciona a una guerra directamente. Reacciona a lo que los mercados creen que esa guerra puede provocar en la economía.

Si comparamos con marzo de 2025, cuando el Euríbor cerró en 2,398 %, la media provisional actual de 2,367 % sigue siendo 0,031 puntos más baja.

Eso significa que muchas hipotecas variables que se revisen este mes todavía podrían bajar ligeramente su cuota mensual respecto al año pasado.

No sería una rebaja espectacular —no estamos hablando de celebrarlo con cava—, pero sí de un pequeño respiro

Si ampliamos un poco la perspectiva, la fotografía cambia. En septiembre de 2025, el Euríbor cerró con una media de 2,172 %. Hoy la media provisional de marzo está en 2,367 %.

Eso supone una subida de 0,195 puntos en seis meses. Es decir: aunque el Euríbor sigue algo más bajo que hace un año, la tendencia reciente ha vuelto a girar ligeramente al alza.

El conflicto internacional no es el único motivo, pero sí está añadiendo un ingrediente más a la receta de incertidumbre económica.Y ya sabemos que cuando a los mercados se les complica la receta… el plato suele salir un poco más caro.

Para entender el impacto real, pongamos un ejemplo sencillo.

Imaginemos una hipoteca de:

  • 150.000 €
  • 25 años
  • Euríbor +1 %

Una diferencia de 0,031 puntos (respecto al año pasado) podría suponer unos pocos euros menos al mes en la cuota.

En cambio, una subida de 0,195 puntos, como la que vemos respecto a septiembre, puede implicar aproximadamente unos 15-20 euros más al mes, dependiendo del capital pendiente.

No es una subida dramática, pero tampoco es irrelevante. Al final, en una hipoteca todo suma… especialmente cuando hablamos de plazos de 20 o 25 años

¿Qué puede pasar ahora?

Predecir una guerra es casi tan difícil como predecir el Euríbor… y eso ya es decir mucho. Pero mirando cómo están reaccionando los mercados y la geopolítica, podemos hablar de tres escenarios posibles.

Escenario 1: desescalada rápida

Lo que todos y todas (o casi todos y todas) queremos y deseamos. Si en las próximas semanas se alcanza algún tipo de acuerdo o se reduce la tensión militar, lo más probable es que el impacto económico sea limitado.

El petróleo podría volver a niveles más estables y el Banco Central Europeo mantendría la hoja de ruta que llevaba hasta que Donald apretó el botón. En ese caso, el Euríbor probablemente seguiría moviéndose alrededor del 2-2,5 %, sin grandes sobresaltos.

Traducción hipotecaria: las condiciones de financiación en Europa seguirían siendo relativamente estables.

Escenario 2: conflicto largo pero contenido

Este es el escenario que muchos analistas consideran más probable. La tensión militar continúa durante meses, pero sin cerrar completamente el estrecho de Ormuz ni provocar una crisis energética global.

En este contexto, el petróleo seguiría alto y los bancos centrales serían más prudentes. El resultado sería un Euríbor más volátil y posiblemente algo más alto de lo que se esperaba para 2026.

No sería una crisis hipotecaria, pero sí un entorno menos favorable.

Escenario 3: crisis energética global

El escenario más extremo sería que el conflicto afectara seriamente al suministro energético mundial, o escalara todavía más por ejemplo con un bloqueo real del estrecho de Ormuz o ataques a infraestructuras petroleras clave y mas países en el ajo. Recordemos también que la situación en Ucrania no está para tirar cohetes.

En ese caso el petróleo podría dispararse con fuerza y la inflación volvería a presionar a los bancos centrales.

Si eso ocurriera, el BCE podría retrasar o incluso revertir las bajadas de tipos, lo que empujaría al Euríbor al alza.

No es el escenario más plausible ahora mismo, pero es un riesgo a contemplar.

El cuarto escenario mejor que ni nos lo planteemos 🙂

Recomendaciones de h2b Hipotecas

En momentos como este conviene evitar decisiones impulsivas y centrarse en lo importante. Pueden ser momentos de alta complejidad y volatilidad y desde nuestras oficinas en Barcelona, Madrid, Valencia y Sevilla monitorizamos el Euribor como estuviéramos en la sala VAR.

Desde h2b solemos recomendar tres cosas bastante sencillas.

  1. No tomar decisiones financieras basadas en titulares. Los mercados reaccionan rápido, pero las hipotecas se firman para décadas. Y las decisiones a 25 años no conviene tomarlas después de leer un titular en el móvil mientras esperas el café.
  2. Comparar ofertas (más que nunca). En entornos de incertidumbre económica, los bancos pueden tener estrategias muy distintas: algunos se vuelven más conservadores y otros compiten más agresivamente por captar clientes. La ventaja de contar con h2b es que tenemos todas las ofertas y las revisamos a diario.
  3. Y tercero, entender bien qué tipo de hipoteca encaja con tu situación y saber encontrar una buena oferta. En momentos de volatilidad, la estabilidad de una hipoteca fija puede ser interesante para algunos perfiles, mientras que las mixtas o variables pueden seguir teniendo sentido en otros casos.

No hay una respuesta universal, pero sí una regla básica: tomar decisiones con información y con un buen asesoramiento en materia hipotecaria.

Y después de conocer la situación en Medio Oriente recuerda que siempre será mejor para ti contar con nuestra experiencia y el poder de negociación que te ofrecemos para conseguir tu hipoteca. Te recomendamos que te descargues nuestra fantástica Guía hipotecaria redonda para entender mejor de qué va todo esto y que nos sigas por Instagram, Facebook, Tik Tok y LinkedIn Contacta con nosotros para conseguir Tu Hipoteca Redonda. ¡Qué no sea por la hipoteca!